Vivimos tiempos difíciles. Las condiciones derivadas de la pandemia nos han puesto entre la espada y la pared a muchos. Es normal que el estrés y la incertidumbre nos pueda a veces.
Meditación con el Sol
Respira tranquilamente mientras te relajas. Deja poco a poco que tu cuerpo se sincronice con tu respiración.
Usa la inspiración para inspirar tranquilidad, expira estrés y miedo. Inspira paz y bienestar expira todo lo que te sobra y no es tuyo. Intenta marcar el mismo tiempo que inspiras, con el tiempo que estás inspirando.
Por ejemplo si para coger aire cuentas seis, al soltarlo vuelve a contar otros seis. No te alteres, no te estreses, busca un punto de respiración consciente en el que estés comod@ contigo mism@. Cuando estés listo visualiza el Sol enfrente de ti. Tal y como lo ves en un día de Otoño o de Primavera, cuando hace un poco de frío aún pero el Sol es capaz de calentar tu piel desde allí arriba, sin quemarte o agobiarte.
Siente todo su poder. Disfruta su esplendor. Siente sus rayos tocando tu piel y traspasándola y visualiza como se va poniendo encima de ti. Siente el calor y sus rayos de sol ahora en la cima de tu cabeza, en tu coronilla. Y visualiza como desde tu coronilla sale un canal de luz que te conecta al Sol.
Ahora su energía llega hacia ti directamente entra por tu chacra corona y desciende por todo tu cuerpo llenando y cubriendo hasta el último rincón. Imagínate como una ola de calor agradable rellena tu cuerpo desde dentro, dándote la cálida sensación de estar lleno de luz, desde adentro.
Respira hondo, manteniendo esta sensación en tu cuerpo el tiempo que quieras. Deja que la energía salta por tus pies y traspase la tierra hasta llegar a su centro. Visualiza el sol de nuevo encima de ti. Y vibra las vocales I, A, O. Al terminar de vibrarlas en tu visualización verás como el sol desciende y entra en tu cuerpo manteniéndose en el centro. En tu pecho, donde reduce y se convierte en una pequeña estrella, que brilla sin cesar y que hace latir a todo tu organismo, a tu alma y a tu espíritu.
Mantente así unos instantes.
Vuelve a vibrar las vocales I, A y 0 pero esta vez céntrate en la pequeña estrella que tienes en tu pecho y cuando llegues a la O visualiza como la estrella crece hasta que te envuelve por completo en una esfera de luz. Es como si creciera desde tu pecho, apartando de ti todo lo que no está en consonancia con esa luz. Todo lo que no te pertenece.
Mantente así durante unos minutos, tranquilamente, respirando. Siente como la esfera de luz que tienes alrededor sigue manteniendo un punto más brillante en el centro de tu pecho, justo donde está el chakra corazón. Visualiza la luz alrededor de ti de un color amarillo claro y siente el calor del sol y la pureza de su luz envolviéndote y protegiéndote de todo lo negativo. Por último, visualiza tu cuerpo, tu cuerpo físico, de un color amarillo claro. Como si estuviera relleno de polvo estelar amarillo que no para de brillar. Con esa imagen de tu cuerpo brillando como las estrellas y envuelt@ en una esfera de luz solar, abre los ojos. Estás list@ para empezar tu día.
Esta técnica es muy efectiva. Si crees en algún dios puedes unirlo con tus prácticas devocionales y aprovechar para rezar o comunicarte con el desde esa esfera de luz. También sirve como base y principio para prepararse antes de hacer cualquier ritual.
Por ejemplo yo la uso antes de hacer cualquier ritual con Helios o Apolo.
Recuerda que aquí tienes unos cuantos trucos para llevar a tu casa también este tipo de limpieza energética.
¡Cuéntanos tu experiencia si la pruebas!


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